Jul
31
Me hace muy, pero que muy feliz anunciaros que ya esta a la venta el libro Huesos de Ángel.
Inicialmente en lulu.com pero en un futuro (espero) cercano también en bubok.es. Con bubok ha sido más complicado el proceso.
El libro contiene los poemas de Rosalía Linde y una recopilación de mis fotografías.
Y ahora, otro poema sacado del libro, Las Camas Solitarias. Lee Sandra Patricia:
Jul
30
Mientras tanto, os invito a disfrutar de uno de los poemas que contiene el libro.
Jul
10
Ayer en la revista Maravilhion hemos cruzado la meta imaginaria de los 10000 visitantes.
Es realmente fantástico que un proyecto que comenzó tímidamente haya llegado tan lejos.
¡Felicidades chicos!
Jul
5
Patio Maravillas y Grande Marlaska
Hace poco asistí a uno de los cursos del Hamlab, en los que cualquiera puede participar. Los dictan en El Patio Maravillas, un espacio autogestionado, un antiguo colegio rescatado de la ruina por un grupo de personas inquietas, con deseo de compartir y con ganas de aprender.
La verdad que el ambiente que se respira en sus aulas es vivificante. Hay personas en constante actividad por todas partes, las ideas bullen a todo tu alrededor. Todo en un pequeño caos armonioso.
Más allá de todo lo que puedes aprender, tienes la oportunidad de compartir tu tiempo con personas muy vivas. Yo me sentí muy a gusto y espero repetir la visita pronto.
Jun
15
Nosotros con Maja en un Bar de Estocolmo.
¡Oh Gran Hacedor! Ten piedad de esta pobre bestia abisal. Mis blandas carnes no soportan el sol abrasador y las temperaturas gehenicas.
Que delicia sería poder emprender viaje hacia el norte, tomar asilo en el viejo Estocolmo, esconderme en la Gamla Stan rodeado de las aguas del lago Mälaren.
¡Maja dónde estas cuando más te necesito!
P.D.: Maja se pronuncia Maia. Un gran abrazo pera ella y que sepa que por aquí, en los madriles, se la extraña mucho.
May
31
Fue algo imprevisto. Ella me vio y se abalanzó sobre mí. Fue un abrazo febril, aturdidor, doloroso. Me llevo hasta la cama en medio del delirio. Extendió su abrazo y cubrió todo mi cuerpo de marcas. Algunas nunca desaparecerán.
Ahora que se ha ido, creo que nunca olvidare esos 10 días que compartí con Varicela en la cama.
May
11
Marcela y su hija
Existen personas cuya sola presencia te llena de regocijo. Para mi ese es el caso de Marcela, ella tiene ahora 29 años, es instrumentista, tiene dos hijos (en eso le colaboro su marido) y es una persona radiante. Nos reencontramos en una reunión familiar “todo en uno” (día de la madre, cumpleaños y bienvenida, tres pájaros de un tiro) que la verdad me estaba poniendo de los nervios. Supongo que no estoy ya acostumbrado a estar rodeado de tanta gente de mi familia a la vez. Cuando estaba a milímetros de estallar en contra de los corderos de dios, los colores pastel y Chávez, veo una sombra a contraluz y recibo un fuerte abrazo que ahogo a mi gorila interior.
Gorila malo. Espero tenerlo controlado en futuras reuniones o van a pensar que soy un nihilista. Un momento, es que creo que soy un nihilista. ¿Qué se le puede hacer?
Gracias a esta aparición celestial, el resto de la noche me la pasé con ella recordando nuestras tropelías de adolescentes. En particular, un recuerdo muy cálido es el de su fiesta de los 15, en esa ocasión un grupo de chicos teníamos que bailar el vals con ella (típico de estas fiestas), y por supuesto todo estaba muy ensayado, pero cuando me toco el turno a mi se me fue la onda y nos quedamos bailando una eternidad.
Sí, sí. Ya lo sé, hubiera sido más divertido una caída o algo así. Pero esta clase de recuerdos te reconfortan, te hacen sentir bien con la vida que has disfrutado.
May
9
Después de disfrutar varios días de los deliciosos frijoles de mi abuelita, ayer acompañe a las eternas Sandra y Tatiana a comer pizza (hecha en horno de leña) cerca de la Casa del Sol. Una de las mejores que he probado en mi vida. Supongo que es la ventaja de que muchos colombianos que emigraron, ahora estén retornando.
Pero la pizza tuvo su toque especial. Al servir los refrescos (sobremesa aquí) en botella y con sendos pitillos (pajitas), el mesero me pregunto si quería un vaso con hielo a mi únicamente. Me quede un poco perplejo, luego recordé que en Antioquia los hombres no usan pitillo para beber. ¿Qué diría Freud?
Otro detalle simpático fue que con la cuenta nos regalaron tres pitos (silbatos). De lo que deduzco que chupar de una pajita no es correcto, pero soplar un pito es perfectamente valido.
P.D.: Creo que ya estoy superando el duelo.
May
8
Ahora estoy en mi Medellín. Bueno, ya no es mi Medellín, es un Medellín nuevo que recuerda al antiguo pero que lo ha sustituido casi por completo. Cuando, al llegar, inicie mi búsqueda de perdidos en acción, lo primero que encontré fue un cementerio. Todos esos vínculos e imágenes internas que guarde con esmero son ahora únicamente lapidas para dejar unas pocas flores. Las personas siguen ahí pero…
Todas las mujeres que conocí y ame, están ahora liadas con sus trabajos y sus hombres. Trabajos importantes e interesantes, hombres no tanto.
Todos mis primos casados y casadas. Nuevamente “trabajo y familia”. Parece el eslogan de las juventudes fascistas. Todos muy afanados, todos en otra dimensión tan distinta de la mía.
Todo cambia. La ciudad está muy hermosa, llena de nuevas bibliotecas y museos. Mucha actividad y buena música. Como la que escuche en una terraza del Poblado mientras bebía ron de una botella que metimos a escondidas.
El metro sigue igual de limpio y gótico (en el sentido clásico de la palabra), sobrevolando la ciudad, con muchas calles peatonales serpenteando por debajo.
Hoy voy al estudio de Hugo, La casa del Sol, voy a hablar con él de proyectos de cine y vídeo. También voy a dejar otra flor a un bello recuerdo.
Apr
24

Mi prima Natalia
Cargado originalmente por Santiago Valverde Duran
Pues antes del viaje a Bruselas me voy a dar una vueltecita por Medellín.
¡Sí señor! ¡Toma ya!
Hace como 8 años que no vuelvo por allá. Si lo pienso bien, sólo he estado cuatro veces en toda mi vida, contando mi nacimiento claro.
Estoy más nervioso que emocionado. Tanta película de Joligud te termina comiendo el coco mucho más de lo que eres consciente.
Mi parte racional me dice que nunca me paso nada cuando he vivido allá, pero el lado primitivo elucubra.
Por cierto, la hermosa mujercita de la foto es mi prima Natalia.